viernes, 11 de marzo de 2011

VEINTIOCHO

Mutua. Sala de espera.

- ¿Y tú... por qué estás aquí?
- (Yo, sorprendida) Por cuestiones... médicas.
- Ah, claro.
- (sonrisa)
- Es que a mí me operaron...
- Ya, la he oído antes, lo ha contado dos veces.
- ...de la mano. Y claro, te llaman aquí, ¿para qué? Ya quisiera yo poder trabajar, pero es que me lo ha dicho el cirujano que no puedo trabajar, ¿sabrán ellos más que un cirujano? No, ¿no?
- Depende de lo que sepa el cirujano.
- Se creerán que no tengo otra cosa que hacer.
- Eso seguro.
- Pues la que iba delante de ti ya se ha ido, la he visto pasar.
- Ya.
- Pues...
- (sonrisa)
- Es que ya se ha ido.
- Lo sé.
- Pues entra y pregunta, porque la que iba delante de ti ya se ha ido.
- Señora, si no le importa, no me diga lo que tengo que hacer.
- Uyyyyy, mira, usted perdone. Yo lo decía por ti, que ya se ha ido la que iba delante de ti.

Señor, llévame pronto...

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